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LA ESTRELLA DE LA NAVIDAD

Archivado en General • Fecha: 25-12-2005 14:25:07

Cuento ganador del concurso literario del colegio Balmes 2005, escrito por Enrique Laporta Berki (11 años).



Erase una vez una ciudad cualquiera, en una casa cualquiera, donde vivía una familia feliz. Todos esperaban ansiosos la llegada de la Navidad.

Como todo los años, unos días antes de que llegara el día 24 de Diciembre, empezaron a adornar la casa. Primero pusieron un pequeño belén, con sus Reyes, su portal, sus pastorcillos, etc, etc., en una de las esquinas del salón. Después adornaron puertas y ventanas, paredes y techos, con lazos de colores, guirnaldas y espumillón. Por último, pusieron el gran árbol de Navidad. En una de las cajas de los adornos del árbol, guardada en un armario, se encontraba la Estrella del pico del árbol, nuestra protagonista. Como todo el mundo sabe, la Estrella es el primer adorno que se guarda en la caja cuando se quita el árbol y el último que se coloca, en el pico. La Estrella esperaba ilusionada el momento en que la colocasen en su sitio. Tenía mucho aprecio a aquella familia, porque llevaba con ellos muchos años, y había sido testigo de muchas cenas, fiestas y alegrías. Pero especialmente quería a los más pequeños de la casa, los hermanos Javier y Andrea.

Cada año, por turnos, una vez Javi y otra Andrea, colocaban la Estrella en la punta del árbol. Por fin, el padre bajó la caja. Dentro de la caja, entre los adornos, había cuchicheos sobre que en aquella casa había pasado algo nuevo. Habían oído demasiadas conversaciones, llamadas telefónicas y salidas y entradas de la casa. Algunos tenían miedo de que lo que pasara era que hubieran comprado adornos nuevos y quisieran reemplazar a los antiguos. Nuestra Estrella estaba muy nerviosa por la novedad. Cuando llegaron al salón y abrieron la caja, empezaron a sacar bolas, ángeles, Papás Noel. La Estrella esperaba que no hubieran comprado alguna otra estrella más brillante que ella. Veía como se iban llevando a sus amigos los adornos. Poco a poco fueron vaciando aquella vieja caja. Apenas quedaban ya bolas, y la estrella, más nerviosa que un témpano, esperaba impaciente el momento de salir.

Por fin, la última bola. La pusieron, y era ya el momento de colocar la Estrella. La Estrella vio una imagen que la emocionó: vio a Javi y a Andrea, pero más grandes y guapos. Descubrió que habían cambiado. Cuando casi la habían colocado ya, el padre dijo: ¡No!. Entonces la Estrella pensó que sí la habían sustituido. Pero se dio cuenta que el padre llevaba algo en los brazos. ¡Era un bebé!. Entonces la Estrella comprendió que lo extraordinario que había ocurrido era el nacimiento de un nuevo miembro de la familia. Pero, ¿por qué el padre había mandado parar a los niños?. La Estrella no cabía en sí de curiosidad. El padre se acercó con el bebé e hizo que éste cogiera la Estrella en sus manos. ¡Por eso lo de parar¡! ¡La iba a poner aquel maravilloso bebé!.

La estrella estaba contentísima. No dejaba de pensar en lo tonta que había sido pensando en que su familia ya no la necesitaría más. Y ahora estaba de nuevo luciendo en aquel precioso árbol de Navidad, sabiendo que otro nuevo niño la observaría durante todas las fiestas. Incluso se olvidó de que en unos días sería devuelta a la caja, donde pasaría otro largo año más. Pero ella, no quería pensar en eso ahora, sino en disfrutar al máximo de este tiempo de Navidad.

F I N




Escrito por Ani
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